De Nieve y sangre

De Nieve y sangre - M. Floser
(Descargad el relato en pdf, epub o mobi, pulsad sobre las miniportadas más abajo).

De Nieve y sangre - M. Floser
De Nieve y sangre - M. Floser
De Nieve y sangre - M. Floser

capítulo

El recuerdo, como una vela, brilla más en Navidad
Charles Dickens

Está nevando. Miro por la ventana al cielo despejado, y veo como la luna se burla de mis miedos. Cada veinticuatro de diciembre contemplo el firmamento plagado de estrellas, temeroso de escuchar ese ruido infernal que forma parte del inevitable caos. Pero el sonido del terror, aunque ya hace años que no invade la ciudad, resuena en mi mente, acomodado en mis recuerdos, y me hiela la sangre. Las imágenes vienen a mí, como atraídas por una hipnosis cruel. Te lo voy a contar, pero antes, déjame que corra las cortinas y me resguarde de la mirada del techo estrellado que me atormenta cada año por estas fechas.

Dragon Ball. El regreso de Shenlong

Hola a todos/as. Lo que aquí os presento es un fanfiction ambientado en el universo “Dragon Ball” del artista japonés Akira Toriyama al cual admiro y que es culpable directo de que yo hoy quiera ser artista.

NOTA: como siempre, podéis leer directamente en este post o descargaros el archivo digital (pdf, epub y/o mobi) pulsando sobre las miniaturas de la portada, justo debajo de la portada grande.

Portada —El Regreso de Shenlong.
Portada —El Regreso de Shenlong.
Portada —El Regreso de Shenlong.
Portada —El Regreso de Shenlong.

1

    —¿Estás seguro de eso que dices, Rant?
    —Sí, Tins, nuestros espías se han asegurado: los Saiyajin están muertos.
    —¿Incluso el guerrero llamado, Son Goku?
    —Fue el último en morir.
    —Y esos artilugios que revivían a la gente… ¿cómo se llamaban?
    —Las Bolas de Dragón. Hace mucho tiempo que nadie sabe nada de ellas. Tenemos vía libre, Tins.
    —Fantástico, Rant. Prepara las tropas, partiremos hacia la Tierra.

    La Tierra gozaba de una paz que hacía demasiado tiempo que nadie perturbaba. La muerte de los Saiyajin, los Guerreros del Espacio, había supuesto que el planeta dejara de ser la diana de muchos monstruos. No obstante, si le hubieran preguntado a aquel hombre si habría sacrificado a sus amigos para que la Tierra dejara de sufrir, definitivamente habría rechazado la oferta.
    Krilín se había apartado de todo y todos los que amaba. Se había vuelto un hombre solitario y el recuerdo de la última batalla, en la que perdieron la vida varios de sus amigos, le había hecho obsesionarse por el entrenamiento. Vivía para convertirse en el hombre más fuerte. Recordaba los rostros de Vegeta, de Trunks, de Son Gohan y del resto de Saiyajin. Pero el rostro que se había tatuado en su memoria era el de Son Goku, su amigo de la infancia. Sigue leyendo

Gotas de sangre

El que derrama sangre, verá su sangre derramada.
Génesis (La Biblia)

    Todo sucedió en Galicia; en una gran casa de fachada turbia y paredes que parecían eternas, imposibles de distinguir por la continua oscuridad y la vejez y suciedad de éstas.
    Un grupo de niños, siempre dispuestos a impresionarse entre ellos, dispuestos a demostrar su valía; invadieron aquella lúgubre mansión para pasar en ella la noche.
    Los amigos llegaron por la tarde y se adentraron en la casa abandonada. Sigue leyendo

Nunca jamás

Morir será una aventura apasionante.
Descubriendo Nunca Jamás

    La noche caía sobre Londres, fría y lluviosa. Las manecillas del Big Ben seguían su marcha rítmica ante la mirada expectante de las nubes que cubrían el firmamento. El Támesis era golpeado con fuerza, maltratado por las gotas en aquel letal descenso. A pesar del espectáculo que la naturaleza se empeñaba en mostrar, del derroche de fuerza, aquella era una noche corriente, una noche más; o quizá sería más correcto decir que lo había sido hasta ese momento. Sigue leyendo

Más razón que un zombie

No es que tenga miedo de morir. Lo que no quiero es estar allí cuando ocurra.
Woody Allen

    Cuando Pablo se despidió de sus amigos en la puerta de la discoteca eran las cinco de la mañana. Emprendió la marcha que le llevaría a su casa. La acera se le ladeaba; no estaba borracho, pero el influjo del poco alcohol que había tomado le distorsionaba ligeramente los sentidos. Había pasado una gran noche. Llevaba tiempo esperando aquella noche, la noche en que celebraría su dieciocho cumpleaños. Sigue leyendo