NarrArte 7: El mundo sin rayo

[Nota fija]→ ¡Bienvenidos/as a NarrArte, la sección en la que escribo un relato inspirado en una foto (cada vez diferente) de Anarion Photo. ←[nota fija]

LRM_EXPORT_20170130_074533
(Foto de © 2016 Anárion Photo)
Cenefas

Microficción #17: Star Wars Day.

¡Hola a todos/as! Hoy es un día muy interesante: el Día de Star Wars (The Star Wars Day), ¿por qué? Pues por el sencillo motivo de que hoy es 4 de mayo (May the 4th) y la fonética de esta fecha en inglés es similar a “May the force be with you” («que la fuerza te acompañe»). El origen de esta fecha es mucho más complejo y, al final del post, os dejaré un enlace para todos aquellos/as que queráis saber más.

Por mi parte, quiero compartir un fanfic corto que he escrito entre anoche y esta mañana. Espero que os guste.

logos

Dragon Ball. El regreso de Shenlong

Hola a todos/as. Lo que aquí os presento es un fanfiction ambientado en el universo “Dragon Ball” del artista japonés Akira Toriyama al cual admiro y que es culpable directo de que yo hoy quiera ser artista.

NOTA: como siempre, podéis leer directamente en este post o descargaros el archivo digital (pdf, epub y/o mobi) pulsando sobre las miniaturas de la portada, justo debajo de la portada grande.

Portada —El Regreso de Shenlong.
Portada —El Regreso de Shenlong.
Portada —El Regreso de Shenlong.
Portada —El Regreso de Shenlong.

1

    —¿Estás seguro de eso que dices, Rant?
    —Sí, Tins, nuestros espías se han asegurado: los Saiyajin están muertos.
    —¿Incluso el guerrero llamado, Son Goku?
    —Fue el último en morir.
    —Y esos artilugios que revivían a la gente… ¿cómo se llamaban?
    —Las Bolas de Dragón. Hace mucho tiempo que nadie sabe nada de ellas. Tenemos vía libre, Tins.
    —Fantástico, Rant. Prepara las tropas, partiremos hacia la Tierra.

    La Tierra gozaba de una paz que hacía demasiado tiempo que nadie perturbaba. La muerte de los Saiyajin, los Guerreros del Espacio, había supuesto que el planeta dejara de ser la diana de muchos monstruos. No obstante, si le hubieran preguntado a aquel hombre si habría sacrificado a sus amigos para que la Tierra dejara de sufrir, definitivamente habría rechazado la oferta.
    Krilín se había apartado de todo y todos los que amaba. Se había vuelto un hombre solitario y el recuerdo de la última batalla, en la que perdieron la vida varios de sus amigos, le había hecho obsesionarse por el entrenamiento. Vivía para convertirse en el hombre más fuerte. Recordaba los rostros de Vegeta, de Trunks, de Son Gohan y del resto de Saiyajin. Pero el rostro que se había tatuado en su memoria era el de Son Goku, su amigo de la infancia. Sigue leyendo