Primeras palabras 16: Yuyunomicrón

Vemos un sótano abandonado y en ruinas, completamente sucio. Hay una chimenea de ladrillo tapiada, una nevera pequeña, abierta, y el suelo lleno de cajas, libros, maderas y porquería. Las paredes están llenas de moho y hay una ventana tapiada. El relato se titula: Yuyunomicrón.

Yuyunomicrón. Imagen libre de licencia: Pixabay.

Yuyunomicrón es un relato de fantasía cómica perteneciente a «Primeras palabras», una subsección dentro de «Juegocuentos», en ella escribiré un relato que tendrá que empezar por la frase que una seguidora o seguidor de mi cuenta de Twitter me propondrá.

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• LA FRASE A AÑADIR ES:


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EN LOS OSCUROS RINCONES DE LA CASA REDONDA encontré lo que buscaba. Estaba en el sótano, guardado en una caja vieja y humedecida: el Yuyunomicrón, el libro de los difuntos y todo lo turbio, capaz de despertar a los muertos y de invocar a las entidades errantes de la infinidad de la Nada —también tenía una receta buenísima de pollo al chilindrón—. Salí de aquella casa abandonada y volví a mi guarida. Porque, por si no lo habías notado, soy la villana de esta historia, y todas las villanas tenemos una guarida.
      Cuando lo abrí, después de hacerme una taza de cacao caliente y enfundarme la batamanta con estampado satánico, me sobrecogió lo que vi: páginas escritas con sangre, en un lenguaje ya extinguido. No soy fan de escribir los textos en rojo, porque la vista se cansa más, pero aquello era una reliquia, una maravilla. No entendía ni media palabra, pero eso no importaba.
      Le di un sorbo a mi cacao y empecé a pasar las páginas. Las letras empezaron a temblar y, de repente, las palabras incomprensibles empezaron a convertirse en otras que conocía bien.
      —Un conjuro de traducción… —dije para mí misma—. Esta mierda tiene un conjuro de traducción.
      Sonó un trueno, pero en ese momento no lo asocié con la blasfemia que acababa de salir por mi boca.
      Volví a la primera página y empecé a leer:
      —«El Yuyunomicrón. Prólogo de Cthulhu». —Asentí con aprobación, pero pasé al capítulo primero. ¿Alguien lee los prólogos en estos tiempos?—. «Capítulo 1. Firulai, el devorador de almas y amante del pienso de pollo con verduras». —Nunca había escuchado hablar del dios primigenio Firulai. Me pareció interesante—: «En las profundidades del planeta, encerrado en la tierra, descansa Firulai, el devorador de almas y amante del pienso de pollo con verduras. Su aspecto es parecido al de un perro, pero a la vez tan distinto a estos como lo pueden ser un pulpo o una ensalada de quinoa. Esperando a ser liberado por el conjuro que encontrarás en las siguientes páginas, Firulai planea su venganza contra el mundo. Someterá a los humanos, les pondrá ropitas ridículas y les enseñará a dar la patita hasta que se les desencajen los brazos. Si quieres invocar a Firulai, el devorador de almas y amante del pienso de pollo con verduras, debes pronunciar este…». —Me aburrí profundamente.
      Decidí regresar al índice y mirar cada capítulo.

      1. Prologo de Cthulhu.
      2. Firulai, el devorador de almas y amante del pienso de pollo con verduras.
      3. Abrir las puertas del infierno es fácil si sabes cómo hacerlo.
      4. El dios de los tentáculos, las alas y las pinzas de barbacoa. Gordit-oh el conquistador y un chef frustrado.
      5. Diez consejos para revivir a los muertos y no morir en el intento.
      6. Decora tu casa al estilo infernal. Claves y conjuros para ser el centro de todas las conversaciones entre los miembros de tu culto.
      7. Mentalidad de tiburón. Un curso exprés para comerte el mundo de forma literal, escrito por el dios primigenio Mamah-disimoh, el engullidor de planetas.
      8. Colas de tritón, la nueva tendencia en pociones invocadoras.
      9. Adquiere los poderes del dios primigenio San-dok’han.
      10. ¿Quieres conquistar el mundo? Invoca tu propio ejército de las tinieblas.
      11. Desata la locura. Este hechizo te convertirá en el único cuerdo de tu mundo.
      12. Hechizo extinguidor de especies. Así desaparecieron los dinosaurios.
      13. Hechizo Crecimenta, la Viagra mágica.
      14. Pollo al chilindrón al estilo Gordit-oh. Te chuparás los dedos y/o las pezuñas.
      15. Pasatiempos.

Al final del libro habían citas célebres de los peores canallas de la historia de la humanidad. Frases de Hitler, de Drácula y de la persona que inventó el agua con gas, entre otras. Aquel libro ofrecía todo un abanico de posibilidades. Podría conquistar el mundo, someterlo, hacer que los líderes políticos de todo el planeta se postraran ante mí. ¿Que por qué no lo hice? Muy sencillo, siempre he sido una procrastinadora nata y los cabrones de Netflix no dejan de estrenar realities a los que engancharme. Si algún día me pongo a conjurar todo ese libro, los de Netflix serán los primeros en caer. Lo juro por Lovecraft.

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2 comentarios en “Primeras palabras 16: Yuyunomicrón

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