La noticia 1: exhumación

[Nota fija]→ ¡Nueva sección! «La noticia» entra dentro de la categoría «Ejercicios de escritura». El título de esta subcategoría no deja mucho lugar a la imaginación: se trata de un relato inspirado por una noticia real. Así de simple. ¿Empezamos? ←[Nota fija]

(Imagen © Roger Higgins)            

«Una juez ordena la exhumación del cadáver de Dalí tras una demanda de paternidad.»

Fuente: La Vanguardia.

Exhumación

Cenefas

—Y luego está el hecho de la extrapolación de cuerpos, claro. Me encantaba extrapolar cuerpos. ¿Sabes qué es la extrapolación de cuerpos?
    Hubo un momento de silencio en el que el hombre del bigote rocococo se quedó mirando hacia arriba haciéndose visera con la mano derecha.
    —¿Qué tiene que ver eso con lo que te he preguntado? —la voz de la entidad de luz que se sentaba al lado del hombrecillo no se mostró impaciente, en los veintiocho años que hacía que mantenía conversaciones con aquel personaje extravagante se había acostumbrado a sus desvaríos—. Salvador, te he preguntado qué piensas de toda esa historia de la exhumación de tu cuerpo.
    —Cierto, cierto… cierto. ¿Qué puedo decir? Yo ya no estoy. A veces pienso que no era dueño de mi cuerpo ni siquiera en la época en la que acostumbraba a ocuparlo. ¿Me quieren exhumar?
    —Eso han dicho. Parece que hay una mujer que dice ser hija tuya.
    —Todo podría ser.
    Dios se quedó un momento pensativo, intentando saber cómo interpretar aquella última frase.
    —¿Te parece bien que te exhumen?
    —Hombre… ahora que estoy muerto me parece una lástima.
    —No podrían haber exhumado tu cuerpo antes de morir.
    —Cierto, cierto. Pero… bueno, es que si estuviera vivo podría pintar la escena.
    —No habría escena que pintar si estuvieras vivo, Salvador. Estarías vivo, con lo cual no habría cuerpo alguno que exhumar.
    —Hay más muertos en el mundo. Podría haber asistido a alguna exhumación cuando estaba vivo, habría sido enriquecedor. La futilidad de la vida, la importancia de la muerte, la relatividad del ser y el espacio.
    —A veces no te entiendo, Salvador.
    —No hay nada que entender salvo lo entendible, Señor. Pero… ¿de qué estábamos hablando? Ah, sí, la extrapolación de los cuerpos…

© 2017 M. Floser.

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