Plagio creativo 1: Hansel & Gretel

[Nota fija]→ «El plagio creativo» es una sección dentro de «Ejercicios de escritura». Así mismo, este ejercicio ha sido extraído del libro «Escribir. Manual de técnicas narrativas.» de Enrique Páez En esta sección haré relatos Cambiando el argumento de historias conocidas (cuentos, poesías, películas, canciones, etc).

HERMANOS

Basado en «Hansel y Gretel» de los hermanos Grimm

fire
(Imagen libre de licencia de: Ernie)

Se escuchó un terrible grito proveniente del bosque. Un hombre y una mujer yacían en el suelo, sobre un lecho de hojas secas cubiertas de sangre, iluminados por una casa de madera y paja en llamas. Junto a ellos, dos niños rubios se abrazaban, ella temblaba y él, la protegía, rodeándola con sus brazos ensangrentados.
    —Los has matado —dijo la niña con un hilo de voz—. Los has matado.
    —Nos querían abandonar, Gretel, he tenido que hacerlo.
    El niño cogió por los hombros a su hermana y la miró a los ojos, perdiéndose en el profundo verde que brillaba por las lágrimas. La abrazó y luego tiró de ella, adentrándose en el bosque. La niña no dejó de mirar a sus padres, que le devolvían una mirada vacía, sin vida. Se despidió de ellos con la mano, y su hermano hizo una mueca de dolor, aquella cría no entendía lo que acababa de hacer por ella.
    El bosque era espeso y olía a humedad y humo. Los búhos ululaban, y se escuchaba el gruñido de varios jabalíes.
    —¿A dónde vamos, Hansel? —dijo la cría atropelladamente, no estaba acostumbrada a andar tan deprisa, y le costaba esquivar las ramas de los árboles, y las raíces sobresalidas del suelo que parecían querer hacerle la zancadilla.
    —¿Te acuerdas de la casa que vimos?
    —¿La de la bruja?
    —No es una bruja, Gretel, es una vieja cabrona que se come a los niños que se pierden en el bosque. ¡Una puta cabrona!.
    —¡No digas tacos!
    Hansel puso los ojos en blanco, a esas alturas le daba exactamente igual decir palabras mal sonantes, acababa de matar a los cabrones de sus padres, era libre, podía hacer y decir lo que quisiera.
    —Me voy a cargar a esa vieja cabrona.
    Los ojos de Gretel se abrieron como platos, lo que acababa de decir su hermano era horrible, y la crueldad que tenía su voz, aún siendo ella tan joven, era espeluznante. ¿Quería matar a la vieja bruja? ¿Quería matar a una persona? ¿A otra?

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